Zonificaciones

Antes de buscar alguna fórmula cualquiera para definir nuestras opciones, o mejor aún, nuestras predilecciones, o el territorio de lo que sí, parece que, si pretendemos lo concienzudo, porque es posiblemente lo más práctico, lo que nos interesa más bien quizá sea definir aquello que no, acotar el territorio de nuestras exclusiones, como posiciones negativas, a fin de que sean ellas las que se encarguen solas de la faena, pues antes de ir dibujando el terreno que se deja sin negar, el bueno, el blanco, el que se salva, se trataría, por el contrario, de separar todo lo que reste y así resulte perfectamente perfilado por cuanto hayamos ido rellenando el espacio en litigio de negro excluyente: cuando obtengamos ese conjunto lo bastante negro entonces tendremos asimismo, y sin mover un dedo y por contraste, todo aquello blanco que se haya visto delimitado, ese ansiado positivo de un su negativo ya sobreabundante y que nos ofrecerá de paso y precisamente por ello el territorio escogido y tras cuyo rastro perecíamos.

Porque no buscábamos la negación per se, sino que la habíamos utilizado como fiable procedimiento definitorio. Tal como debe hacer un «agrimensor de lo básico» cuando calcula y mide y distribuye y fija, así también debe hacer quien quiera dejar bien claro todo lo que no le interesa y lo hará así porque no halla modo más eficaz para determinar sus preferencias. Ha presentado sus no preferencias, sus no cumpleaños, porque desea asegurarse y garantizar que no quede nada fuera, al albur volátil de los equívocos. Quiere que se conozca su verdad negativamente recortada y que el público no se engañe al interpretarla: su nítido perfil lo impediría.

Al final y sin haberse dado cuenta del todo, arrastrado por el entusiasmo profesional, obcecado por la práctica de un oficio tan bien aprendido, el cuidadoso delineante ha ido rellenando de negro absoluto, de un negro  nítido, mate, que horada sistemático y una a una todas las blancas oquedades intersticiales, el total de la materia así mensurada, como debe saber por su oficio cualquier técnico responsable.

Blanco es ahora lo que ya no queda, un blanco carcomido que no existe, que no luce ni tiene color.

Musial-Artaud
Musial-Artaud
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2 comentarios en “Zonificaciones

  1. Nota a la línea 3 del párrafo 2:
    Ver Francisco Ferrer Lerín en el poema «Cinematógrafo» de su último libro Hiela Sangre, Tusquets, Barcelona, 2013, pág. 83:

    Actos de canícula. Argumento.
    Un grupo de vagabundos de río
    en posición de nacer de una alta roca
    neutralizan dos extrañas figuras flotantes:
    un taimado forastero agrimensor de lo básico
    que consigue acentuar la personalidad de la gente amargada
    y un ambicioso monstruo multiforme
    que combate los engendros del proceso evolutivo.[…]

    Escher Mosaico

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  2. Nadie lo creerá, aunque se lo juren: me refiero a que sea una caso de coincidencia la relación de correspondencia casi literal entre esa entrada Zonificaciones y el texto de Artaud que incluye la ilustración de Jean Marc Musial y que encuentro esta mañana en unas sugerencias que me hacen en Facebook Philippe Jamart y Bernadette Lambotte, compartiendo el dibujo nocturno de Musial. Y también aquí

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